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Los doctores David y Roger Johnson son considerados dos de los máximos referentes mundiales en el ámbito del aprendizaje cooperativo. Este sucede cuando, en un salón de clases, todos los alumnos se ayudan mutuamente y celebran el éxito de los demás como propio.

Si el aprendizaje cooperativo se logra, genera lo que los Johnson llaman interdependencia positiva: o la capacidad de los estudiantes de reconocer que tienen que preocuparse por sus compañeros. La función de los profesores en este sentido es establecer metas comunes, ofrecer recompensas de grupo, facilitar recursos compartidos y supervisar la distribución de roles.

Los fundadores del Centro de Aprendizaje Cooperativo aseguran que esta metodología "consigue que cada miembro se convierta en un individuo más capaz por sí solo, con más destrezas". Aseguran que otorga mayores éxitos académicos y profesionales, mayor calidad de vida y bienestar psicológico

A continuación se detallan dos técnicas de aprendizaje cooperativo sugeridas por los hermanos Johnson:

Tomar apuntes en pareja

Los objetivos de esta actividad son promover la comprensión de las exposiciones, ejercitar la toma de apuntes, resolver dudas y aclarar conceptos.

El docente forma parejas heterogéneas y les indica que ambos deben generar notas precisas, que les permitan aprender y repasar los contenidos tratados. Cada 10 o 15 minutos, el profesor detiene la exposición y pide a las parejas que comparen sus notas: el alumno A resume sus notas para B y viceversa. Cada alumno debe tomar algo de las notas de su compañero para mejorar las propias.

Preparar la tarea

Se busca promover la comprensión de la tarea, desarrollar estrategias para la planificación del trabajo y fomentar el trabajo autónomo y la autorregulación.

El profesor explica la tarea que deben realizar los alumnos: un proyecto de investigación, un trabajo escrito o la elaboración de un producto, por ejemplo. El equipo revisa la tarea paso a paso para asegurarse que todos sus miembros comprenden lo que hay que hacer. Para ello, un alumno empieza explicando la primera parte del trabajo o el primer ejercicio. El resto del grupo verifica la precisión de la explicación y hace las correcciones pertinentes.

Cuando alcanzan un acuerdo sobre la forma de realizar esa parte de la tarea o ejercicio, se aseguran que todos los miembros del equipo la han comprendido. Entonces, otro miembro del equipo empieza a explicar la segunda parte del trabajo y el proceso se repite. La meta final es revisar toda la tarea y asegurarse que todos comprenden lo que tienen que hacer. Los profesores deben verificar el trabajo de los equipos e intervenir para realizar las explicaciones y correcciones necesarias.

 

 

 

Texto original: http://goo.gl/vfPZU2