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En el cuento clásico de Jorge Luis Borges La biblioteca de Babel, los bibliotecarios se vuelven locos rebuscando entre un número infinito de libros, la mayoría carentes de sentido, a la caza de respuestas a los misterios fundamentales de la humanidad.

Setenta y cinco años más tarde, los fanáticos de Borges podrían preguntarse por la cordura de un escritor que ha intentado la extraordinaria tarea de recrear en línea la biblioteca interminable del escritor argentino.

Jonathan Basile, que vive en el barrio neoyorquino de Brooklyn, ha pasado seis meses creando en libraryofbabel.info una versión de la biblioteca ficticia, que contenía todos los libros posibles con todas las combinaciones posibles de letras. Hasta ahora su algoritmo de computadora ha generado más de 100 mil volúmenes.

Si se completa, contendría todos los libros que se han escrito, y todos los que podrían existir, incluida toda obra de teatro, toda canción, todo documento científico, todo veredicto legal, toda constitución, toda pieza de escritura y así, señaló Basile.

Siempre me han encantado las historias de Borges, comentó. Una noche estaba yo acostado en la cama y se me vino la idea. Parecía una extensión tan natural de las capacidades de la Internet, que pensé que debería existir. Busqué y no estaba. Me pareció un proyecto tan irresistible que me fui hundiendo más y más en él.

Pero, como señala el narrador en el cuento de Borges y resulta claro aun con una breve ojeada a la encarnación en línea, por una línea razonable o una recta noticia hay leguas de insensatas cacofonías, de fárragos verbales y de incoherencias. Un volumen referido en el cuento consta nada más que de las letras MCV repetidas a lo largo de 410 páginas.

Borges, fallecido en 1986, es considerado uno de los más grandes escritores en español. Gene Bell-Villada, profesor de lenguas romances en el Colegio Williams de Massachusetts, afirmó que de todos los relatos de Borges, La biblioteca de Babel es el que mejor resume su visión del mundo.

El autor creía que el universo era demasiado grande para que una persona lo entendiera, y que cualquier intento de entender el mundo conduciría a la desilusión e incluso a la locura.

La biblioteca de Borges influyó en autores como Umberto Eco, quien tiene una biblioteca laberíntica en El nombre de la rosa, y Terry Pratchett, en cuyas novelas de Discworld aparece una biblioteca infinita.

Visualmente, el sitio web de Basile recrea las galerías hexagonales descritas por la historia, con 20 largos anaqueles, cinco por cada lado, menos dos. Los usuarios pueden hacer clic al azar en los anaqueles, las hileras y los volúmenes para explorarlos.

Un profesor asistente de Harvard expresó que es un proyecto confuso y conmovedor, mientras Michael Whitmore, director de la biblioteca Folger Shakespeare, en Washington, lo describió como absolutamente brillante.

En el relato, las personas buscan dos libros en particular: el referente a ellas mismas y el que lo explica todo.La oportunidad de hallar esos libros es cercana a cero, observó el profesor Bell-Villada. Por eso la gente enloquece buscándolos.

Texto original: http://bit.ly/1Rlk0rt