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MEXICO, DF.- La matrícula en la educación superior ha tenido un crecimiento notable en las últimas dos décadas; sin embargo, las instituciones públicas y privadas en México no han logrado mejorar al ritmo que otros países han alcanzado y que hace 20 años también tenían la misma situación que nuestro país.
Las razones son varias; pero gran parte de las causas por las que la calidad de la educación superior en México se ha rezagado es que ha seguido dando a los alumnos una formación con un sistema que en la actualidad es anticuado y que para los especialistas se trata de un método “a la antigüita” que necesita con urgencia transformarse en una enseñanza innovadora en las que los estudiantes dejen atrás las típicas clases de dos horas, en las que la mayor parte del tiempo sólo habla el profesor.
El director general de Educación Universitaria de la SEP, Salvador Malo, aseveró que en nuestro país las instituciones de educación superior han hecho esfuerzos “enormes”, pero han sido insuficientes, pues el sistema educativo en este nivel académico se ha quedado rezagado si se le compara con el de Corea, que tenía la misma situación que México hace 50 años y hoy es “de los más avanzados del mundo”.
“Eso se debe a que el modelo de educación superior mexicano es un modelo relativamente anticuado y no se está transformando a la velocidad que se transforma el mundo”, aceptó el funcionario de la SEP, al agregar que no es fácil cambiar, pero sí muy necesario.
“No es fácil, pero muchas universidades tienen que transitar a ofrecer licenciaturas multidisciplinares. Cambiar los planes de estudio para que estén más listos para entrar al mercado de trabajo en diferentes áreas y así disminuya el desempleo”, afirmó.

Explicó que los problemas en el mundo ya no pueden abordarse desde una disciplina, ahora es necesario combinar la química con la física y éstas con cuestiones sociales, entonces es necesario que los alumnos tengan carreras no sólo de un área, sino de varias, es decir, multidisciplinarias, para que los egresados tengan más herramientas y puedan desempeñarse con mayor facilidad en diversos empleos.

Como director general de Educación Universitaria de la SEP consideró que el futuro de la política en educación superior necesita innovar en el modelo de enseñanza, cambiar las tradicionales clases en las que el profesor es quien se dedica a transmitir conocimiento; de lo contrario, avanzará muy poco y los jóvenes egresados carecerán de elementos para insertarse en un empleo vinculado a
sus estudios profesionales.

Señaló que, ahora, las universidades deben aprovechar las ventajas tecnológicas, ya que eso ha permitido que la información esté más disponible y, por tanto, el profesor ya no es el único que la transmite, “ese modelo ya es anticuado”, porque hoy sólo necesitan orientación para recabar información.

“El papel del profesor actual es guiar al alumno en ese inmenso repositorio de conocimientos. Antes teníamos que esperarnos a que estuviera abierta la biblioteca o que llegaran los libros, o que aparecieran las revistas, pero ese tiempo ya pasó y es necesario que los maestros hagan más dinámicas las clases”, puntualizó.

Ante ese rezago que enfrenta la educación superior, el académico del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, Roberto Rodríguez, puntualizó que el futuro inmediato de la política educativa en ese nivel académico debe concentrarse en mejorar cuatro aspectos para poder estar a la vanguardia, los cuales son aumentar la cobertura, subir la calidad de la enseñanza, tener una oferta con pertinencia para la sociedad actual y que sea relevante para los alumnos que estudian ese nivel.

“La educación superior debe brindar más oportunidades de inserción a todos los jóvenes y ser útil, pues en la medida que logre eso, responderá a los estándares de las distintas profesiones.”

Aseveró que es urgente que las instituciones de educación superior ofrezcan estudios profesionales útiles para los alumnos, es decir, que les sirvan para obtener empleo, movilidad social y económica; de lo contrario México seguirá arrastrando una educación superior de baja calidad y no le aportará grandes beneficios al desarrollo nacional.

Tanto el director general de la SEP como el académico de la Universidad Nacional coincidieron en que las universidades están obligadas a innovar, hacer a un lado las clases “a la antigüita” y ofrecer una enseñanza más dinámica para que los jóvenes adquieran habilidades que en el mundo laboral les brindarán la posibilidad de de-sempeñarse en diferentes rubros.

Para Rodríguez eso no quiere decir que las carreras históricamente tradicionales tienen que desaparecer, se trata de adecuarlas, es decir, que medicina, contaduría o las ingenierías tengan un carácter innovador para que los egresados tengan diversas opciones laborales y no se vean limitados por falta de habilidades.

Las áreas en educación superior que tienen un futuro más promisorio y amplio en el país son las que están vinculadas a nuevos campos tecnológicos, nuevas energías y genética, así como la combinación de disciplinas, es decir, que el ingeniero tenga conocimientos de arquitectura o de contaduría para insertarse al mercado laboral con mayor facilidad.

El académico puso como ejemplo que hoy existe una formación dual, es decir, que un semestre se estudia en la empresa y otro en la escuela y ese esquema alemán ha sido de gran utilidad para los estudiantes, por lo que más allá de censurar carreras, consideró que lo esencial es renovarlas, “ya que si parecen viejas, lo que necesitan son planes de estudio enfocados a lo que necesita o necesitará la sociedad”, es decir, especialidades multidisciplinarias.

“No hay carreras en decadencia. No puede decirse que quien estudia filosofía está fuera de moda, hay que buscar que sea multidisciplinaria”, concluyó el académico de la UNAM.

El director general de Educación Universitaria consideró que si se preparan grandes científicos o literatos sin darles herramientas para competir en el mercado de trabajo, no todos tendrán un éxito profesional, pero si cuentan con más habilidades, tendrán la opción de laborar en diferentes áreas.

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